Los likes no pagan sueldos
La mejor segmentación del mundo no salva un mensaje que no dice nada.
El marketing que no vende no es marketing
Tenemos un problema en la industria. Nos enamoramos de las métricas que nos hacen sentir bien y ignoramos las que importan.
Las métricas de vanidad
- 10K seguidores nuevos este mes
- 500K impresiones en la última campaña
- Engagement rate del 4.2%
Suena impresionante en un reporte. Pero ninguna de esas métricas paga sueldos, cubre costos operativos o genera crecimiento real.
Lo que el CEO pregunta
Cuando el CEO pregunta "¿cómo le fue al marketing?", no quiere escuchar sobre impresiones. Quiere saber:
- ¿Cuántos leads calificados generamos?
- ¿Cuál es el costo de adquisición?
- ¿Cuánto revenue atribuimos a marketing?
- ¿Estamos creciendo?
Si no podés responder esas preguntas, tenés un problema de medición. O peor: un problema de estrategia.
La conexión perdida
El marketing existe para generar demanda que se convierta en revenue. Todo lo demás es decoración.
No está mal tener buenas métricas de engagement. Pero si no podés trazar una línea clara entre tu actividad de marketing y los resultados del negocio, estás haciendo relaciones públicas, no marketing.