CAR declara Nivel de Prevención por PM2.5 en Mochuelo, Bogotá
La CAR activó medidas tras registrar concentraciones de PM2.5 superiores a 50 µg/m³ entre el 2 y el 12 de febrero; la nota analiza riesgos, respuesta institucional y demandas de transparencia.
Qué pasó
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) declaró el Nivel de Prevención por contaminación atmosférica para el sector Mochuelo tras un aumento sostenido de partículas finas (PM2.5) medido entre el 2 y el 12 de febrero de 2026. Según el comunicado oficial, las concentraciones superaron los 50 µg/m³ y se registraron excedencias por más de 36 horas dentro de las últimas 48 horas analizadas, lo que activó la medida preventiva conforme a la normativa vigente (CAR/Infobae, 15/2/2026; Resolución 2254 de 2017, MinAmbiente).
Qué significa PM2.5 para la salud
El PM2.5 son partículas con diámetro igual o menor a 2.5 micrómetros que penetran profundamente en el sistema respiratorio. La Organización Mundial de la Salud estima que la contaminación ambiental contribuye a 4,2 millones de muertes prematuras al año en el mundo (WHO, 2018). La guía de la OMS para exposición aguda fija un valor de referencia de 15 µg/m³ en 24 horas; por tanto, los picos por encima de 50 µg/m³ registrados en Mochuelo exceden ampliamente ese umbral y, según la literatura, elevan el riesgo de exacerbaciones respiratorias y cardiovasculares incluso en poblaciones jóvenes (WHO, 2021).
Las medidas anunciadas y sus límites
La CAR ordenó controles a fuentes emisoras, restricciones al sector industrial, limitaciones a incineradores y quemas, operativos de tránsito para controlar el parque automotor y restricción de circulación de vehículos diésel en corredores principales (CAR/Infobae, 15/2/2026). Estas medidas son legítimas como respuestas de corto plazo; la normativa que habilita la acción es el Decreto 1076 de 2015, que compila la regulación ambiental en Colombia.
No obstante, hay dos preguntas que no pueden eludir las autoridades. Primero: ¿hasta qué punto estos operativos tienen capacidad de diagnóstico y sanción efectivos? Segundo: ¿qué parte del problema es estacional o coyuntural y cuál responde a fuentes permanentes (industria, transporte, quema de residuos, emisiones agrícolas)? La respuesta exige datos abiertos y comparables en el tiempo.
Lo que falta: datos, presupuesto y planes a mediano plazo
Celebramos la decisión preventiva, pero exigimos que la visibilización derive en políticas públicas y transparencia presupuestaria. Necesitamos: 1) publicación inmediata de las series horarias completas de la estación Mochuelo y metadatos de calibración (fuente: CAR); 2) un inventario de emisiones actualizado y verificable por terceros; 3) informes claros sobre inspecciones, sanciones y cumplimiento en el sector industrial; 4) asignación presupuestaria pública para ampliar la red de monitoreo y modernizar flotas públicas hacia bajas emisiones.
Dar recomendaciones a la población —reducir actividad física al aire libre, usar tapabocas, evitar quemas y disminuir el uso del vehículo particular— es correcto, pero insuficiente si no se acompaña de acciones estructurales que reduzcan la emisión en la fuente y protejan a las poblaciones más vulnerables. Pedirle al ciudadano que evite circular no puede ser la solución primaria cuando faltan controles industriales y alternativas de transporte.
Perspectiva y responsabilidades
Exigir transparencia no es tecnicismo: es medir la eficacia. ¿Cuánto tiempo permanecerá la declaratoria? ¿Cómo se evalúa la eficacia de las restricciones? ¿Qué sanciones se aplicaron y con qué recursos? Las respuestas deben publicarse con periodicidad.
Vemos con atención que la CAR haya activado mecanismos tempranos conforme a la Resolución 2254 de 2017 y al Decreto 1076 de 2015, pero también exigimos que esa actuación se traduzca en planes de reducción de emisiones y en rendición de cuentas. La prevención es necesaria; la sostenibilidad exige compromiso presupuestario, coordinación regional (Bogotá–Cundinamarca) y datos públicos que permitan a la ciudadanía y a la academia verificar resultados.
Conclusión
La alerta en Mochuelo pone en evidencia algo elemental: la visibilización técnica debe devenir en políticas y transparencia. Celebramos la medida preventiva, pero exigimos que la emergencia se convierta en oportunidad para planes permanentes, datos abiertos y sanciones efectivas. Sin eso, las buenas intenciones serán solo parches sobre un problema crónico de salud pública.