Acciones argentinas en dólares: un 2026 para el olvido con caídas de hasta 42%
Quince de los 18 ADRs que cotizan en Nueva York acumulan pérdidas en el año. Bancos y utilities lideran las bajas pese a la mejora de fundamentos macro. Solo las petroleras se salvan.
Las acciones argentinas que cotizan en Nueva York atraviesan un 2026 de olvido marcado por fuertes pérdidas en dólares. De los 18 papeles que operan como ADR, 15 acumulan caídas en el año y el mismo número retrocede en el último mes.
El podio de las peores performances lo encabeza Banco Supervielle con una baja de 43,4%, seguido de cerca por Edenor (-42,8%) y Grupo Galicia (-37,2%). Más atrás aparecen Central Puerto (-35,4%), BBVA (-34,5%), Globant (-33,9%), Banco Macro (-33,3%) y Loma Negra (-29,9%). Incluso Mercado Libre, la de mayor capitalización, cede 17% en el año.
El golpe se extiende a las utilities y bancos, sectores especialmente sensibles a la economía doméstica, las tasas de interés y la falta de crédito. Telecom resiste relativamente con una caída de 4,7%, mientras que Cresud, Pampa e Irsa se mueven entre 13% y 15% de baja.
La foto mensual no es mejor. Edenor se desplomó casi 18% en octubre, Macro cedió 10,3% y Telecom 9,8%. Solo Globant mostró un fuerte rebote de 24,8% en el mes, aunque partiendo de un piso muy bajo tras su performance anual negativa.
Las excepciones confirman la regla: solo tres compañías cierran el año en positivo. Tenaris sube 57,1%, Ternium 41% y YPF 36,4%. Se trata de empresas ligadas al petróleo, con ingresos en dólares y menor dependencia del ciclo local. El precio internacional del crudo les ha jugado a favor.
Entre las acciones locales, solo las petroleras se salvan. El resto del panel refleja el mismo desinterés de los inversores.
El detonante más reciente llegó desde Brasil. Tras la victoria de Lula en el balotaje, los activos brasileños cayeron con fuerza, el dólar superó los 5,40 reales y el contagio se sintió en Buenos Aires. El riesgo país tocó 745 puntos básicos, el nivel más alto desde octubre de 2025, y las acciones argentinas marcaron mínimos que no se veían desde la víspera de las elecciones legislativas del año pasado.
Lo paradójico es que los fundamentos macro muestran mejoras concretas. El Banco Central acumuló compras netas por US$ 15.800 millones en lo que va del año y la inflación de octubre rondaría el 1,8%-1,9% mensual, la más baja en mucho tiempo. Aun así, los activos financieros no reaccionan positivamente.
El propio presidente Milei reconoció que el crecimiento económico es menor al esperado. El consenso del mercado coincide en que la recuperación genuina requiere la normalización del crédito, algo que todavía no llega con la intensidad necesaria.
Este divorcio entre fundamentos que mejoran y precios que caen revela la clásica dinámica de los mercados: los precios anticipan, no siguen. Los inversores parecen estar descontando que el camino hacia la estabilización será más largo y sinuoso de lo que se esperaba hace unos meses, especialmente en un contexto regional complicado.
Para las empresas más expuestas a la demanda interna, la combinación de actividad deprimida, tasas reales altas y crédito ausente se traduce en valuaciones que el mercado sigue castigando. Las que generan dólares genuinos por exportación o tienen costos en pesos y precios internacionales logran nadar contra la corriente.
El año termina con un mensaje claro para los inversores locales y extranjeros: en 2026, las acciones argentinas en dólares fueron, en su gran mayoría, una inversión para el olvido.