El mercado festeja la derrota de Trump: ¿qué implica para la Argentina de Milei?
Wall Street celebró con subas fuertes el revés republicano en las legislativas estadounidenses. Analistas locales explican por qué esto genera incertidumbre sobre el apoyo financiero a la Argentina y el futuro de los activos locales.
Los mercados estadounidenses reaccionaron con entusiasmo a la contundente derrota republicana en las elecciones de medio término. El S&P 500 subió 1,7%, el Nasdaq 1,8% y el Dow Jones avanzó 3%, mientras los bonos del Tesoro ganaron valor y sus rendimientos cayeron hasta 1,2%. Los inversores interpretaron que un Congreso controlado por los demócratas limitará el gasto fiscal descontrolado y moderará algunas de las políticas más disruptivas de Donald Trump.
En la Argentina el panorama es más complejo. El gobierno de Javier Milei mantiene una alineación ideológica con Trump, pero las políticas comerciales y de incertidumbre global del presidente estadounidense han complicado el acceso al financiamiento externo. Analistas locales están divididos sobre el impacto neto de este resultado.
Aldo Abram, director ejecutivo de la fundación Libertad y Progreso, no oculta su satisfacción con el resultado. “No me sorprende que los mercados reaccionaran positivamente al mal desempeño de Trump. Su impacto en el crecimiento económico de Estados Unidos y del mundo ha sido muy negativo”, afirmó. Según Abram, la mayor incertidumbre global reduce los flujos de capital, encarece el financiamiento y frena el crecimiento, especialmente en economías percibidas como riesgosas como la argentina.
El economista recordó que entre las elecciones de medio término argentinas de octubre de 2025 y el estallido de la guerra en Medio Oriente, la inversión estaba ingresando al país y la economía mostraba signos de recuperación. El aumento del precio del petróleo, la inflación norteamericana y las subas de tasas de la Reserva Federal generaron un shock externo que perjudicó a la Argentina. “Las políticas de la administración Trump han sido negativas porque sostuvieron la incertidumbre internacional y dificultaron el acceso al financiamiento”, resumió.
Sin embargo, Abram reconoció el rol positivo del paquete de rescate de 20.000 millones de dólares otorgado el año pasado por el secretario del Tesoro Scott Bessent, que detuvo una corrida cambiaria previa a las elecciones. Ese antecedente genera ahora la mayor duda: ¿habrá voluntad política en Washington para repetir una operación similar en 2027, cuando Milei busque la reelección?
Jorge Ángel Harker, analista de Adcap Grupo Financiero, considera que la preocupación está exagerada. Explicó que el rescate anterior se instrumentó a través del Exchange Stabilization Fund (ESF), un mecanismo que no requiere aprobación congressional. Por lo tanto, el límite no sería legal sino político. “La pregunta es si habrá voluntad de repetir ese apoyo”, señaló.
Mientras tanto, los activos argentinos sufrieron presión inmediata. El Merval cayó 4,2% en dólares y el riesgo país subió hasta 852 puntos básicos, el nivel más alto en doce meses. El informe de la corredora Puente concluyó que el resultado en Washington es un factor secundario frente a los domésticos: la actividad económica, la agenda legislativa y el riesgo electoral de cara a 2027.
Desde una perspectiva liberal, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la inconveniencia de depender de rescates discrecionales de potencias extranjeras. La verdadera estabilidad argentina solo podrá construirse sobre bases internas: disciplina fiscal, apertura comercial genuina y reducción drástica del gasto público. Mientras el país siga necesitando salvavidas externos, cualquier cambio en la política norteamericana —ya sea victoria o derrota de Trump— seguirá condicionando su destino.