Argentina se prepara para un Niño fuerte: las zonas en riesgo de inundaciones y crecidas
El fenómeno El Niño podría alcanzar intensidad histórica en 2026 con lluvias extremas e inundaciones. Expertos alertan sobre el Litoral, la cuenca del Plata y la Pampa Húmeda.
El país se prepara para enfrentar uno de los eventos de El Niño más intensos de las últimas décadas. Con una probabilidad superior al 90% de que el fenómeno alcance categoría fuerte, según la Organización Meteorológica Mundial, las alertas se centran en el exceso de precipitaciones, inundaciones y crecidas de los principales ríos.
Carla Gulizia, presidenta del Centro Argentino de Meteorólogos, explicó que este evento corresponde a la fase cálida del ENSO, donde las aguas del Pacífico ecuatorial superan las temperaturas normales. Esto altera la circulación atmosférica global y, en el caso argentino, favorece condiciones más húmedas con riesgo elevado de anegamientos y desbordes hídricos.
El foco principal de preocupación es el Litoral y la cuenca del Plata. Los ríos Paraná, Uruguay, Paraguay e Iguazú podrían registrar crecidas significativas, poniendo en jaque a ciudades y zonas rurales de Entre Ríos, Corrientes, Misiones y el norte de Buenos Aires. No es un escenario hipotético: la combinación de El Niño con el cambio climático hace que los eventos extremos sean más frecuentes e intensos, como viene advirtiendo la comunidad científica.
La Pampa Húmeda también enfrenta riesgos relevantes, principalmente de carácter agropecuario. Anegamientos prolongados por lluvias intensas pueden afectar cultivos, infraestructura rural y la producción ganadera en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. En paralelo, los Andes centrales suelen registrar mayores nevadas durante estos episodios, lo que luego se traduce en mayores caudales de ríos cordilleranos durante el deshielo.
Según El Economista, la capacidad de pronóstico ha mejorado notablemente gracias a modelos de mayor resolución que integran océano y atmósfera. Sin embargo, Gulizia enfatiza que no todos los Niños son iguales: su impacto está modulado por múltiples factores locales, por lo que la intensidad sola no define el resultado exacto en cada región.
El verdadero desafío no reside solo en mejorar los modelos predictivos, sino en que la información llegue de forma rápida y efectiva a quienes toman decisiones. La coordinación entre el Servicio Meteorológico Nacional, Defensa Civil, gobiernos provinciales y municipales resulta clave para minimizar pérdidas económicas y, sobre todo, proteger vidas humanas.
El sistema de alerta temprana debe fortalecerse con más recursos humanos, infraestructura tecnológica y protocolos claros de actuación. Ante la superposición de cambio climático y un Niño potente, la anticipación deja de ser una opción para convertirse en una obligación institucional. La Argentina de 2026 no puede permitirse reaccionar tarde ante un fenómeno cuya llegada ya está anunciada con alto grado de certeza.