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Pablo Bereciartua: después de la macroeconomía, llega el momento de la infraestructura

El ministro porteño de Movilidad e Infraestructura reveló que la Ciudad solicitó a Caputo el contrato del ferrocarril Sarmiento y la administración de la avenida General Paz. Habló también de la línea F de subte, el Trambús y la necesidad de avanzar en obras tras la estabilización económica.

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Pablo Bereciartua: después de la macroeconomía, llega el momento de la infraestructura
El Economista Argentina

El ministro de Movilidad e Infraestructura de la Ciudad de Buenos Aires, Pablo Bereciartua, considera que la fase de estabilización macroeconómica abre paso a una etapa de fuerte inversión en obras. En una entrevista reciente, el funcionario detalló las gestiones que el gobierno porteño viene realizando ante el ministro de Economía, Luis Caputo, para hacerse cargo de activos estratégicos.

Según Bereciartua, la Ciudad le pidió formalmente a Caputo el contrato del ferrocarril Sarmiento y la administración completa de la avenida General Paz. Ambas iniciativas responden a la convicción de que la administración local puede gestionar estos corredores con mayor eficiencia y orientación hacia el usuario que el Estado nacional.

El ministro porteño subrayó que, una vez superada la emergencia fiscal, el foco debe estar puesto en la infraestructura. “Después de la macroeconomía, llega el momento de la infraestructura”, afirmó. Esta visión se alinea con el diagnóstico liberal que prioriza la obra pública bien ejecutada como motor de desarrollo urbano y productividad.

Entre los proyectos prioritarios mencionó el avance de la línea F de subte, cuya construcción había quedado prácticamente paralizada en los últimos años. También se refirió al Trambús, un sistema de transporte rápido por carriles exclusivos que busca descongestionar corredores clave del norte y oeste porteño sin los costos prohibitivos de un subterráneo tradicional.

Bereciartua planteó la posibilidad de construir un frente común con los sectores libertarios para destrabar iniciativas que requieren coordinación entre Nación y Ciudad. Aunque provienen de tradiciones políticas distintas, coinciden en la necesidad de reducir el peso del Estado centralizado y dar mayor autonomía a las jurisdicciones que demuestran capacidad de gestión.

El funcionario evitó dar precisiones sobre su futuro político personal, pero dejó claro que su compromiso actual es avanzar con estas obras que, según su criterio, son las que realmente mejoran la vida de los porteños. La transferencia de competencias en materia ferroviaria y vial representa, a su juicio, un paso concreto hacia un federalismo más real y una administración más eficiente de los recursos públicos.

La entrevista se produce en un momento en que el Gobierno nacional avanza en la desregulación y transferencia de activos, en línea con la idea de que el Estado debe concentrarse en lo esencial y dejar en manos de provincias y ciudades lo que estas puedan manejar mejor. Para Bereciartua, la Ciudad de Buenos Aires está preparada para asumir ese desafío en materia de movilidad e infraestructura.

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