El punto de coincidencia
de la vida y de la muerte
No es posible imaginar una historia de la
literatura erótica sin unas cuántas páginas dedicadas a Georges Bataille
y, muy particularmente, a su primera novela, Historia del ojo.
por Miguel Sardegna
sda
Catulo el desvergonzado
El atractivo de su poesía radica en su
mutabilidad entre la sensualidad más exquisita y la obscenidad. Sin
ninguna duda fue el primer poeta latino que transmitió con intensidad
todo aquello relacionado con el sexo y con el amor.
por Karina Sacerdote
sda
El fulgor de la luna
Salomé, de
Richard Strauss
Pocas óperas se
han asomado al abismo oscuro de la lujuria y del morbo como hizo Richard Strauss cuando tomó como argumento la obra
de teatro de Oscar Wilde: Salomé.
por Mariana
Alonso
sda
Mientras no
escribo...
gozo exuberancias
(o este antro sólo
para locos)
No es para cualquiera descubrir un
atardecer sublime en la atestada Buenos Aires a horas pico. No es para
cualquiera emocionarse hasta —casi— las lágrimas por una toma absurda en
una película de los hermanos Cohen. No es para cualquiera asomarse al
infinito en la grandeza de una ópera.
por Luis Cattenazzi
sda
La vida erótica
Todos tienen un amigo que debutó
sexualmente en un cabaret. Un amigo, o dos. Esa noche, la primera vez
que el grupo —más unido que nunca— se reune y enfila para algún
piringundín, el aire se corta con cuchillo.