Ginger Snaps: la posesión (Ginger Snaps, John Fawcet, 2000)

Ginger Snaps: la posesión (Ginger Snaps, John Fawcet, 2000)

3Esta producción canadiense cuenta la historia de dos jóvenes hermanas. La relación entre ambas se vuelve más estrecha cuando la mayor es atacada por un licántropo y pasa a convertirse en una mujer lobo. Según el director, “una mezcla de La mosca (The fly, David Cronemberg, 1986) con Criaturas Celestiales (Heavenly creatures, Peter Jackson, 1994)”.
La película dio pie a una secuela, Aullidos de terror (Ginger Snaps 2: Unleashed, Brett Sullivan, 2004), y una precuela, Ginger Snaps Back (Grant Harvey, 2004).

Recientemente se estrenó en cines La marca de la bestia (Cursed, 2005). Era obvio que Wes Craven —creador de Freddy Krueger— iba a terminar realizando una película de hombre lobos. En gran parte de su irregular filmografía hay una constante exploración del costado más animal y primitivo del humano civilizado. Fíjense si no en Paranoia- la última casa a la izquierda (Last House on the left, 1972) y La colina de los ojos malditos (The hills have eyes, 1977).

La historia, escrita por Kevin Williamson (responsable de la trilogía Scream, también dirigida por Craven) muestra a dos hermanos atacados por ya-saben-qué. Obviamente, sus vidas dan un giro de 180 grados en el sentido más lobuno de la expresión.
La marca. parecía una oportunidad soñada.

Parecía: una interminable lista de problemas —presión de la compañía productora, cambios en el guión y en el elenco, la renuncia de Rick Baker a hacerse cargo de los FX, un presupuesto que arrancó en 35 millones y se pasó a 80— la convirtieron en un fracaso comercial y artístico.

También pudimos ver licántropos en recientes proyectos de Hollywood como Inframundo (Underworld, Leo Wisseman, 2003), y su inminente secuela, y Van Helsing (Stephen Sommers, 2004).

Sin embargo, la nueva gran película de hombres lobos sigue siendo una cuenta pendiente.

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